Consumir productos locales es bueno para la economía local.

el consumo local

El consumo Local

El consumo Local.

En los últimos tiempos hemos ido dejando que nos acostumbren.  O que nos digan que debemos comer, cuando debemos comerlo, porque, que marca comprar, es un bombardeo constante. Está claro que las grandes multinacionales tienen mucho poder para hacerlo. Sin embargo, apenas aparecen noticias en los medios sobre el consumo local, el de cercanía, el autónomo, o las pequeñas empresas, cercanas.

En esta etapa en que la crisis se está cebando con los autónomos y pymes. Parece que el gran negocio lo están haciendo las multinacionales ajustando los precios y los pagos precisamente a los pequeños productores.

Los grandes perjudicados de todo esto somos, los consumidores finales y ciudadanos de a pié. Pero lo que también saben las grandes empresas (por eso manipulan el consumo) es que al fin y al cabo trabajan para dicho consumidor. Si somos capaces de equilibrar la balanza acabaremos con los monopolios, al fin y al cabo ese poder se lo estamos dando nosotros.

El consumo local, de productos,  procedentes de tu entorno geográfico más cercano posible, contribuye a mantener y desarrollar la economía de la zona, el tejido social que lo envuelve, y preservar el medioambiente.

La agricultura tradicional es una de las actividades del ser humano que más contamina al Planeta. Por los pesticidas y tóxicos que utiliza, por su desmedido gasto de agua, por la contaminación que genera, etc. A raíz de conocerse el tremendo impacto que esta práctica hace en el medio ambiente, nació una alternativa más sostenible. La llamada agricultura ecológica. Que en realidad es,  lo que debería ser la agricultura tradicional, lo que a lo largo de su vida ya hacían nuestros abuelos, y los padres de estos, ellos ya gestionaban los llamados ahora grupos de consumo,  tan de moda, consumo local, o trueque. Quien no ha visto, como sus vecinos se cambiaban los productos entre ellos, si uno le llevaba huevos, el otro le regalaba tomates y así con infinidad de productos. O la venta de los mismos, entre sus propios grupos de personas cercanas o  conocidas.  Producían sus propios  alimentos, eso significaba también puestos de trabajo y el sentimiento de pertenecer a una sociedad que creaba lazos humanos, comerciales y de intercambio.

Esos valores van más allá de lo material, y contrastan fuertemente con la actual tendencia de globalización.

 

“Nuestra alimentación es un aspecto fundamental para mantenernos saludables, ya lo decía, hace 25 siglos, el padre de la medicina, Hipócrates de Cos, “Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento” (460-370 a. C.) sabía que la alimentación tiene una influencia decisiva en nuestra salud”

Cuando nuestra dieta es equilibrada.

Pero al mismo tiempo implica una serie de decisiones que pueden cambiar muchas cosas. Si decidimos primar los alimentos locales.

Afortunadamente, cada vez son más las personas que se interesan por la influencia que tiene su estilo de vida y actuaciones como consumidor de cara a modelar el mundo que les rodea.

Fomentar y consumir los productos de ámbito local tiene las siguientes ventajas:

  1. Creación de empleo en la zona de actuación (y mantenimiento de los actuales)
  2. Recuperación de espacios de cultivo y consecuentemente revitalización de la economía de la zona
  3. Creación de industria complementaria alrededor de un foco de producción (transformación de productos, etiquetado, etc)
  4. Precios más justos por reducción de los costes de transporte y ausencia de intermediarios
  5. Un euro gastado en productos de cercanía genera el doble para la economía local.
  6. La comida pasa por pocos procesos, en el caso de la agricultura del huerto a la mesa, sin necesidad de almacenarse en grandes contenedores para su transporte y la maduración en cámara. Por lo tanto también sabe mejor porque se recogen en el momento óptimo para su consumo.
  7. Al reducir los costes de transporte el medioambiente también se ve beneficiado por la reducción de gases contaminantes.
  8. Reducción de los embalajes en su transporte. Un producto que viaja poco no debe protegerse tanto, sobre todo si esos productos son de temporada.
  9. La trazabilidad del producto está mucho más focalizada, sabemos de dónde vienen y cómo los han preparado. ¿Sabes los pasos que ha seguido un producto que viene desde China hasta que llegan a tu casa? Cultivo, producción, transformación, almacenaje, envío, aduana, venta y consumo …
  10. Lucha contra los monopolios. ¿Sabías que sobre el 80 % de los productos que se distribuyen en España lo hacen tan sólo entre 10 empresas? Entre ellas fijan los precios finales y mandan sobre la producción ¿qué queda para el productor?

La calidad y la frescura de frutas y verduras bio o de productores locales no pueden compararse con productos refrigerados o procedentes de la agricultura convencional, los alimentos bio tienen un sabor más auténtico.

El producto local  es recolectado en su punto óptimo de maduración, son más frescos,  tiene mucho más sabor, más autentico,  que uno recolectado prematuramente por condicionantes del transporte, ya que son transportados desde grandes distancias, y pueden haber estado semanas en congeladores, y en general, la prolongación de su durabilidad hace que no sean todo lo saludables que deberían.  Los medios que transportan los productos de lugares lejanos provocan elevadas emisiones de CO2.  

La reducción de la huella de carbono que supone evitar ese transporte, costoso para nuestro bolsillo y también para el medio ambiente es una de las principales ventajas ambientales que supone el consumo de alimentos orgánicos locales.

Consumiendo productos locales, automáticamente estaremos comiendo productos de temporada que son más sanos y más baratos.  Siempre es más reconfortante sentarte a comer sabiendo de donde proceden los productos, Conociendo al panadero, al agricultor, etc. y sabiendo cómo trabajan, sus métodos, prácticas, y sus ingredientes.  

 Si decides comprar a los productores locales estarás apoyando el desarrollo sostenible de sus tierras y negocios. Con ingresos dignos los productores locales permanecerán y utilizarán sus recursos generando riqueza y empleo para su comunidad.

Dar prioridad a los alimentos locales y, aún mejor, orgánicos de forma cotidiana es una elección con implicaciones para nuestra salud, medioambiental y social.

El consumo Local