Césped natural

No hay porque renunciar al césped natural.

Siempre que conozcamos bien sus tipos y necesidades.

Un césped natural

No tiene porque requerir un excesivo mantenimiento.  Aunque si hemos de dedicarle una serie de cuidados a lo largo de todo el año. Para asegurarle energía, salud y belleza. Se le puede acostumbrar a pocos riegos por semana, cuidándolo de las malas hierbas y aprovechando el césped recortado como compost natural.

Riego:
Las horas más propicias para realizar los riegos en primavera y verano son por la mañana temprano y por la tarde-noche. A excepción de la primera semana de la instalación, que ha de ser 3 veces al día. En los meses de otoño y en invierno es algo mas subjetivo porque dependerá de las lluvias cuando se produzcan.
Aireado del suelo:
Con el paso del tiempo se acumulan restos vegetales, musgo y tierra, que impermeabilizan el suelo y favorecen la aparición de hongos y plagas. El aireado del suelo es una labor que conviene realizar un par de veces al año.

Recebo o tierra mezclada:
Consiste en una mezcla (en partes equivalentes) de tierra vegeta, mantillo y arena de rio, le darán al césped los nutrientes necesarios para afrontar los fríos del invierno. Esta especialmente indicado tras el aireado, para rellenar los huecos con el nuevo sustrato.
Abonar:
La época más adecuada es la primavera y en otoño. Marzo, abril y mayo cuando está creciendo con fuerza, y en septiembre y octubre, con la idea de prepararlo ante los meses de frio.

Resembrar:
Si es necesario el otoño será la época más adecuada, de resembrar el césped natural. También al final del invierno, febrero, marzo.

Todos estos cuidados estarán resueltos teniendo un equipo adecuado.
césped natural

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